La mezcla agrícola, inspirada en el concepto de mezcla energética, es un enfoque que pretende diversificar los cultivos y las prácticas agrícolas para crear un sistema más sostenible, resistente y productivo. En este artículo examinamos los beneficios de la mezcla de cultivos, centrándonos en la producción de biomasa, los biomateriales, la fertilización del suelo y la resiliencia de la explotación y la sociedad en su conjunto.
Producir biomasa y biomateriales: la otra vocación de la agricultura
Uno de los principales activos del mix agrícola es la producción de biomasa y biomateriales. La biomasa se refiere a la materia orgánica de origen vegetal o animal utilizada para producir energía, biogás, biocombustibles o biomateriales. Estos últimos, como los bioplásticos, los materiales compuestos y los textiles, se fabrican a partir de recursos renovables y pueden ayudar a reducir nuestra dependencia de los materiales de origen fósil.
Producción de energía de biomasa
La diversificación de cultivos permite a los agricultores incluir especies dedicadas a la producción de energía de biomasa, como el álamo, el miscanthus o el sauce. Estos cultivos tienen la ventaja de crecer rápidamente, fijar CO2 y cosecharse para producir energía en diversas formas (calor, electricidad, biogás, etc.). Además, la producción local de biomasa contribuye a la soberanía energética y ayuda a reducir los costes de transporte y las emisiones de gases de efecto invernadero vinculadas a la importación de combustibles fósiles.
Producción de biomateriales
La combinación agrícola también promueve la producción de biomateriales fomentando el cultivo de plantas como el cáñamo, el lino y la paja de miscanthus. Estos materiales renovables pueden sustituir a los materiales tradicionales en las industrias de la construcción, la automoción y el embalaje, reduciendo la huella ecológica y fomentando una economía circular.
Ejemplo: paneles de miscanthus
Estos paneles se fabrican mezclando partículas de miscanthus con una resina natural, y luego comprimiéndolas y calentándolas para formar un material sólido y homogéneo. Los paneles de miscanthus pueden utilizarse en la industria de la construcción, del mueble y del automóvil, sustituyendo a los paneles de madera tradicionales o a los materiales derivados de productos petroquímicos.
Fertilizar los suelos y mejorar su calidad
La mezcla agrícola ayuda a mejorar la fertilidad y la calidad del suelo mediante la rotación de cultivos y la diversificación de las especies cultivadas. Al alternar cultivos de leguminosas con cereales y oleaginosas, los agricultores pueden beneficiarse de una mejor estructura del suelo, una menor erosión y una mayor biodisponibilidad de nutrientes.
Mejorar la calidad del suelo
La calidad del suelo es una cuestión importante para la agricultura sostenible, y la producción de materia carbonosa desempeña un papel esencial. Aumentar la cantidad de materia carbonosa en los suelos fomenta la actividad biológica, lo que a su vez ayuda a mejorar los niveles de materia orgánica. La materia orgánica es un indicador clave de la fertilidad y la salud del suelo, ya que favorece la retención de agua, la disponibilidad de nutrientes y la estructura del suelo.
Según Konrad Schreiber, agrónomo francés famoso por sus investigaciones y conocimientos sobre la regeneración del suelo, la adopción de prácticas agrícolas respetuosas con el medio ambiente, como la agrosilvicultura, la siembra directa bajo cubierta vegetal (SDC) y la diversificación de cultivos, puede favorecer la producción de materia carbonosa, mejorando así la calidad y la fertilidad del suelo.
Diversificación de las fuentes de ingresos
Diversificando sus cultivos e integrando la producción de energía de biomasa o de biomateriales, los agricultores pueden reducir su dependencia de un número limitado de cultivos y minimizar así los riesgos financieros asociados a las fluctuaciones de los precios de mercado. Además, al diversificar sus fuentes de ingresos, los agricultores pueden resistir mejor los caprichos del clima y las variaciones de la demanda.
Mezcla agrícola = Soberanía agrícola
La combinación agrícola también contribuye a la soberanía alimentaria, energética y material, al fomentar la producción local y reducir la dependencia de las importaciones.
La reorganización de las tierras cultivables de Francia ofrece una oportunidad interesante para replantearse las prioridades de la producción agrícola. Actualmente, una gran parte de las tierras cultivadas se destina a cultivos para la ganadería y la producción de carne. Sin embargo, es posible prever una distribución diferente de los cultivos, dando mayor prioridad a los destinados al consumo humano directo, la producción de biomateriales, la biomasa y los fertilizantes.
Esta reorganización de las zonas de cultivo podría tener varias ventajas. En primer lugar, permitiría satisfacer la creciente demanda de alimentos de origen vegetal, en consonancia con las tendencias actuales de consumo y las preocupaciones medioambientales. Al reducir la superficie dedicada a la producción de carne, Francia podría contribuir a reducir su huella ecológica y promover una dieta más sostenible.
Además, dedicando más tierras a cultivos para la producción de biomateriales y biomasa, Francia podría estimular la innovación y la creación de nuevas salidas para los agricultores. Los biomateriales, como los tableros de partículas a base de miscanthus, tienen un potencial considerable para sustituir a los materiales tradicionales.

